
La parte más antigua de la Pobla la forman las calles de alrededor de la iglesia, la Vila y la Plana, ya que aquél era el lugar donde estaba el castillo feudal y al mismo tiempo, su construcción corresponde a la del Pont Vell, que fue construido a finales del S.XVIII, principios del XIV, es el barrio más céntrico de La Pobla y el más concurrido debido a su aglomeración de servicios, tales como bares, tiendas o negocios varios. La carretera B-402 atraviesa este barrio, puesto que éste está en medio de esta vía, que atraviesa, a su vez, el pueblo. Algunas de sus calles y plazas son: Plaza del Fuerte, Calle de la Iglesia, calle Vieja, Calle Jossà o Plaza del Castillo (donde se encuentran la Iglesia y el Centro Cívico del pueblo).
La Plana es uno de los barrios de acceso-salida del pueblo por la vía ferrea del mismo, que consta de pocas calles con diferentes desniveles. El barrio es bastante conocido y concurrido por su situación en el tren turístico que pasa por La Pobla, pues en La Plana se encuentra la vía ferria (que, cuando pasa, se puede utilizar por diferentes vehículos a motor para salir o acceder al pueblo).
En 1740, fue fundado el barrio de Les Coromines, con la singularidad de tener una urbanización completamente cuadricular con calles rectas, planos y paralelos. Uno de los barrios más grandes del pueblo, que consta de 8 calles, enumeradas por su ordinal (1º de Corominas, 2 de Corominas, etc.) y un camino pecuario.
Tiene la ermita de San Antonio y una plaza, la Plaza de las Corominas.
Antes había muchos establecimientos en el barrio, pero actualmente no consta ninguno